Dejate lle-Bar

Dejarse de llevar x una decisión, x un bus, Ilha Grande, Rio de Janeiro y un velero.


Deja un comentario

Pico do Papagaio…mejor en grupo

Dificultad: Alta
Cantidad de horas: 6 hrs, 3 de ida y 3 de vuelta.
Que llevar: Agua, frutas, galletitas (un pequeño y liviano picnic) calzado cómodo y apropiado para trekking en lo posible. Ropa liviana porque hace calor. Papel higiénico, nunca se sabe donde aparece la urgencia. Protector solar.
Horario: temprano tipo 8 AM es lo mejor.
Que nos espera allá arriba: una hermosa vista panorámica de toda la isla.
Mejor ir acompañado, salvo si estás pasando un momento muy introspectivo y querés subir solo para ir meditando.

Todo listo, vamos!

Vamos al Pico de Papagaio....sin dudarlo.

Vamos al Pico de Papagaio….sin dudarlo.

Pico. Foto en prestamo de Portal Ilhagrande.org

Pico. Foto en prestamo de Portal Ilhagrande.org

 

Vivir en la isla se transformó en un cuestionarme todas los días ¿que recorrido puedo hacer hoy? La decisión ya estaba tomada y nos fuimos.
Para el Pico do papagaio se precisa tener todo el día disponible. Es una caminata dura, donde se sube los 982 m de altura que tiene el Pico, ya que es  el 2do pico más alto de la isla. El regalo que obtenemos de semejante travesía es poder apreciar la hermosa y panorámica vista.

Tenía 2 días libres, había coordinado bajo palabra con un turista polaco que había conocido en la caminata de la Cachoeira da feticeira que iríamos al Pico. Pero lo dejé plantado y se fue solo. Esa misma tarde hablé con mis amigas suizas y su plan para el día siguiente era ir al Pico, así nos levantamos temprano, compramos agua, frutas, galletitas y nos fuimos. Tres mujeres decididas a hacer tremenda trilha.

Todas embadurnadas de protector solar, bajo el sol intenso de la mañana, arrancamos por el mismo camino que se va para Dois Rios, hasta que aparece un cartel que nos invita a entrar al mato, para comenzar a subir al Pico de Papagaio. Gente de la isla que ya la había hecho, nos informó que hay carteles mientras uno va avanzando, eso es bueno porque estaríamos 2 a 3 horas dentro del mato o floresta…siguiendo un camino marcado por el hombre, y algo nos tendría que marcar que íbamos bien.
Recuerdo que para llegar al primer cartelito, subimos como 45 minutos, digo subimos porque toda la caminata era en subida, entre árboles y piedras, así que al llegar al primer cartelito…era un logro. Todas sudadas y agotadas, esa era la muestra que tanto las suizas y yo habíamos elegido Ilha Grande para sentir la vibra de estar vivo…y en esto…lo estábamos sintiendo claramente, en nuestros músculos.

Esto recién comienza.

Esto recién comienza.

Así la subida, entre paradas para comer, hacer pis, tomar fotografías a la raices de los arboles, telarañas gigantes, hojas extrañas, y mirar a nuestro alrededor y pedir al Deus brasilero que por favor no nos hayamos perdido…seguimos. No nos encontramos a casi nadie en el camino, salvo al final, un grupo de chicos comenzaron a volver.
Una frase muy clara sobre el camino al Pico de mi amiga Leonor fue: El Pico do Papagaio es la muerte y la vida a la vez.
Creo que era la mejor forma de definirla, era muy agotadora la caminata y parecía que no se llegaba nunca, pero luego de más de 2 horas andando, comenzamos a ver la roca, que formaba el pico y esa era la pauta. La roca gris…la salvación.
Finalmente, encontramos el sendero y una soga que nos guiaba a la cima Pico, y donde sería nuestro punto de descanso y felicidad.
Llegamos y la felicidad era plena. Me dieron ganas de decir la famosa frase de Hector Alterio: La puta que vale la pena estar vivo.

Las imágenes lo dicen todo.
Llegamos, descansamos, tomamos fotos, hicimos un picnic, charlamos lo justo y necesario. Hicimos una siestita de una hora bajo los árboles, todo en silencio, con ese silencio y la música del viento en nuestras mejillas. La amistad, el cielo, el viento y el sol fueron mis 4 elementos que me conectaron con mi ser interior y con la alegría de vivir. Puede parecer cursi, pero eso me pasa a menudo cuando un lugar nuevo me sorprende, emociones y pensamientos nuevos abruman minha cabeza. Después de descansar un rato…hicimos un abrazo amistoso de tres! Donde agradecimos la posibilidad de estar ahí, y que la vida nos haya juntado para hacer esta travesía juntas, donde la buena compañía y la complicidad son una moneda muy valorada y difícil de conseguir.

 

 

Anuncios


Deja un comentario

Lopes Mendes… la más linda.

Lopes Mendes es una de las playas más famosas y bellas de Ilha Grande, una de las maravillas de Rio de Janeiro.

Lopes Mendes

Considero que es el principal atractivo si alguien visita la isla por 2 o 3 días. No hay que dejar de ir. Localizada en la costa oceánica, de frente al sur y con 3 Km. de playa de arena fina y blanca. Es una playa desierta, no tiene mucha profundidad y sus aguas son transparentes. Es ideal para surfear, ya que el mar está casi siempre agitado. Lo más interesante es que tiene sombra natural, por los árboles que están en la playa, con lo cual no hay que llevar sombrilla.  No hay comercios, ni casas, y no se puede acampar, solo se puede ir a pasar el día. Si uno quisiera hospedarse cerca, hay que ir a  Palmas, Pouso o Praia dos Mangues. Siempre hay  vendedores ambulantes de sándwiches o bebidas y para los que quisieran experimentar con el surf, se pueden alquilar tablas.

Como llegar: en barco, a  pié o en bicicleta.

Tiempo estimado en barco: 40 minutos más una caminata de 30 minutos.

Tiempo estimado a pié: 1:40 hrs.

Qué llevar: Buen calzado para caminar. No hojotas ni calzado de suela plana. Agua, frutas y sándwiches para hacer picnic. Protector solar y sombrero. Cámara de fotos.

Para llegar a Lopes Mendes, hay que pasar por Praia Palmas.

Llegar en barco:

                       Se compra el pasaje en alguna agencia o vendedor cerca del muelle de Vila Abraao. Se puede comprar ida y vuelta. El barco hace un recorrido muy lindo aproximadamente de 40 minutos hasta llegar a Praia Pouso. A partir de ahí se toma un sendero que está marcado por una baranda hecha de madera que va guiando hasta llegar a Lopes Mendes. La caminata dura 30 minutos.

Llegar a pié:

                         Saliendo de Vila do Abraao, se toma un sendero marcado (T10), como yendo para  Praia Julia. Ahí mismo hay un cartelito con una flecha que dice Lopes Mendes. La caminata hasta Palmas y Praia Dos Mangues, en un ritmo tranquilo puede durar 1 hora o un poco más. Luego pasando estas dos playas se llega a Praia Pouso donde está el sendero que conduce a Lopes Mendes.

Comentarios:

                         Siempre es mejor llevar un buen calzado de trekking. Si eso no es posible, el calzado que se tenga está bien. No es recomendable llevar hojotas porque se rompen en 5 minutos por cualquier resbalón. Los nativos y los que viven en la isla, ya están acostumbrados a hacer las trilhas descalzos. Yo al mes de vivir ahí, y de que se me rompan varias hojotas y de no andar siempre con las zapatillas encima, me acostumbré a hacer algunas caminatas descalza, no todas pero sí varias.

Lo más lindo:

                        Es sentirse parte de la naturaleza, se camina dentro de la selva, por “la mata”, entre las raíces de los árboles, entre la vegetación. El sendero está marcado por el paso del hombre. Antes de llegar a Palmas se llega a un mirador donde se puede ver de lejos y alto Vila do Abraao, el mar, el muelle. Siempre vamos a encontrar otras personas haciendo la caminata, yendo o volviendo. Nativos o turistas. Si vas solo es un buen momento terapéutico para dejar atrás las preocupaciones y concentrarse en el camino. Talvez aparece alguien que también camina solo y van juntos charlando. Si vas con gente, más divertido aún.

Bárbara.

Caminantes y música en el atardecer de Lopes Mendes

Praia Palmas, camino a Lopes Mendes


Deja un comentario

Cachoeira da Feticeira y su hechizo

Cachoeira

La Cachoeira da feticeira o la Cascada  de la Hechicera es muy interesante. Se llega caminando como todo en la isla. Es una trilha que dura 40 minutos entre subidas y bajadas en el medio del mato, por un sendero que ya está marcado por el paso del hombre. No es un camino muy fácil  pero al comenzar a transitarlo ya uno se siente parte de la naturaleza. Se sale de Vila Abrao, y hay que pasar el acueducto. Siempre uno encuentra a gente que va hacia allá. El camino está marcado por carteles, nadie se pierde. Recuerdo que la primera vez que fui, fui sola y se me cruzó una víbora, así que esperé a un chico que venía atrás mío y  seguimos juntos el trayecto. Al llegar está la cachoeira y una pequeña piscina natural formada por las piedras. Así  fue que me animé a hacer Rapel. Primera vez en la vida me colgué por esas cuerdas y junto a Marcelo el instructor, fui bajando y tomando un baño en esa agua dulce y al mismo tiempo unos masajes increíbles en mi espalda. Son 15 metros aproximadamente de cachoeira.Nada de miedo y mucho disfrute. Sí, hay que hacerlo y no olvidarse el protector solar.