Dejate lle-Bar

Dejarse de llevar x una decisión, x un bus, Ilha Grande, Rio de Janeiro y un velero.


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Pico do Papagaio…mejor en grupo

Dificultad: Alta
Cantidad de horas: 6 hrs, 3 de ida y 3 de vuelta.
Que llevar: Agua, frutas, galletitas (un pequeño y liviano picnic) calzado cómodo y apropiado para trekking en lo posible. Ropa liviana porque hace calor. Papel higiénico, nunca se sabe donde aparece la urgencia. Protector solar.
Horario: temprano tipo 8 AM es lo mejor.
Que nos espera allá arriba: una hermosa vista panorámica de toda la isla.
Mejor ir acompañado, salvo si estás pasando un momento muy introspectivo y querés subir solo para ir meditando.

Todo listo, vamos!

Vamos al Pico de Papagaio....sin dudarlo.

Vamos al Pico de Papagaio….sin dudarlo.

Pico. Foto en prestamo de Portal Ilhagrande.org

Pico. Foto en prestamo de Portal Ilhagrande.org

 

Vivir en la isla se transformó en un cuestionarme todas los días ¿que recorrido puedo hacer hoy? La decisión ya estaba tomada y nos fuimos.
Para el Pico do papagaio se precisa tener todo el día disponible. Es una caminata dura, donde se sube los 982 m de altura que tiene el Pico, ya que es  el 2do pico más alto de la isla. El regalo que obtenemos de semejante travesía es poder apreciar la hermosa y panorámica vista.

Tenía 2 días libres, había coordinado bajo palabra con un turista polaco que había conocido en la caminata de la Cachoeira da feticeira que iríamos al Pico. Pero lo dejé plantado y se fue solo. Esa misma tarde hablé con mis amigas suizas y su plan para el día siguiente era ir al Pico, así nos levantamos temprano, compramos agua, frutas, galletitas y nos fuimos. Tres mujeres decididas a hacer tremenda trilha.

Todas embadurnadas de protector solar, bajo el sol intenso de la mañana, arrancamos por el mismo camino que se va para Dois Rios, hasta que aparece un cartel que nos invita a entrar al mato, para comenzar a subir al Pico de Papagaio. Gente de la isla que ya la había hecho, nos informó que hay carteles mientras uno va avanzando, eso es bueno porque estaríamos 2 a 3 horas dentro del mato o floresta…siguiendo un camino marcado por el hombre, y algo nos tendría que marcar que íbamos bien.
Recuerdo que para llegar al primer cartelito, subimos como 45 minutos, digo subimos porque toda la caminata era en subida, entre árboles y piedras, así que al llegar al primer cartelito…era un logro. Todas sudadas y agotadas, esa era la muestra que tanto las suizas y yo habíamos elegido Ilha Grande para sentir la vibra de estar vivo…y en esto…lo estábamos sintiendo claramente, en nuestros músculos.

Esto recién comienza.

Esto recién comienza.

Así la subida, entre paradas para comer, hacer pis, tomar fotografías a la raices de los arboles, telarañas gigantes, hojas extrañas, y mirar a nuestro alrededor y pedir al Deus brasilero que por favor no nos hayamos perdido…seguimos. No nos encontramos a casi nadie en el camino, salvo al final, un grupo de chicos comenzaron a volver.
Una frase muy clara sobre el camino al Pico de mi amiga Leonor fue: El Pico do Papagaio es la muerte y la vida a la vez.
Creo que era la mejor forma de definirla, era muy agotadora la caminata y parecía que no se llegaba nunca, pero luego de más de 2 horas andando, comenzamos a ver la roca, que formaba el pico y esa era la pauta. La roca gris…la salvación.
Finalmente, encontramos el sendero y una soga que nos guiaba a la cima Pico, y donde sería nuestro punto de descanso y felicidad.
Llegamos y la felicidad era plena. Me dieron ganas de decir la famosa frase de Hector Alterio: La puta que vale la pena estar vivo.

Las imágenes lo dicen todo.
Llegamos, descansamos, tomamos fotos, hicimos un picnic, charlamos lo justo y necesario. Hicimos una siestita de una hora bajo los árboles, todo en silencio, con ese silencio y la música del viento en nuestras mejillas. La amistad, el cielo, el viento y el sol fueron mis 4 elementos que me conectaron con mi ser interior y con la alegría de vivir. Puede parecer cursi, pero eso me pasa a menudo cuando un lugar nuevo me sorprende, emociones y pensamientos nuevos abruman minha cabeza. Después de descansar un rato…hicimos un abrazo amistoso de tres! Donde agradecimos la posibilidad de estar ahí, y que la vida nos haya juntado para hacer esta travesía juntas, donde la buena compañía y la complicidad son una moneda muy valorada y difícil de conseguir.

 

 

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Viajar es aprender… a soltar

Estos meses me costó mucho escribir en el blog que tan entusiasmada abrí hace 6 meses. Por un lado tengo tantas historias para contar y por el otro lado, también, en esos recuerdos guardo tristezas y frustraciones. Cosas que quería que se den en el viaje y no salieron como yo lo esperaba. Eso fue lo que me detuvo a escribir, recordando ciertos momentos en los que sentí tristeza, en Brasil y en mi regreso. Cuando leo los blogs de mis viajeros preferidos, leo cosas hermosas y siento que si mi idea es comunicar mis vida en Brasil tendría que ser todo alegría ¿no? ¿no es así Brasil? ¿todo alegría? …y más ahora que se acerca el mundial.
Pero la realidad es que estoy en un proceso de aceptación de cómo se dieron las cosas, mirando para atrás…recordando momentos bellos y no tan bellos, recordando la adrenalina en cada descubrimiento del lugar y de mi misma. Observo mis decisiones, mis fortalezas y debilidades en diferentes momentos del viaje y a veces me juzgo y pienso ¿como no me dí cuenta de semejante cosa? ¿Como no me dí cuenta que tal, no era buena persona?, ¿como no me dí cuenta que me tendría que haber ido antes de aquel lugar para no sufrir?, ¿porque no dije lo que sentía a aquella persona en aquel momento? ¿ y si lo hubiese dicho…sin importar las consecuencias?…el viaje y la vida hoy hubiesen sido diferentes. ¿Como no percibí la falsedad o interés de ciertas personas y confié?, ¿como no fui lo suficientemente fuerte para enfrentarme a determinada situación, persona, o sentimiento? ¿Porque no escuché mi intuición, porque no respiré profundo y no me escuché? Otras veces me pregunto: ¿Porque me expuse tanto, porque no supe pedir soledad cuando la necesitaba? Porque, porque, porque. Parezco una nena con tantos porque.

En camino...

En camino…

Siento que la soledad y la compañía en un viaje tienen el mismo valor. Uno viaja solo para encontrarse y conocer el mundo y termina descubriendo el punto más débil de uno mismo, que es ese punto el que nos traiciona. Aquella parte mía que decidí conciente o inconcientemente ocultar bajo la alfombra, y ahí está para que me enfrente a ella y decida que hacer, resolverla o hacer de cuenta que no está.
La respuesta a tantos porque…está ahí, en aprender a conocerme y seguir intentando convertirme en esa persona que quiero ser, cada uno sabe que tipo de búsqueda tiene, que se yo…yo por mi parte, ser una persona con la mente más abierta, sin tantos prejuicios, sin tantos miedos, más enfocada en el momento presente, con más espontaneidad, menos ansiosa y más tranquila espiritualmente. Redescubrirme haciendo una actividad nueva, redescubrir mis habilidades y reconocer mis debilidades, y eso es lo más doloroso.
¿Porque me dejé manipular?, ¿que me pasaba en aquel momento, porque no hice lo que quería realmente, porque no me quedé en silencio? ¿Porque no me escuché? ¿Porqué pensé que mi opinión no tenía valor, y si la de otro? Pienso que son pruebas, para ver cuanto  aprendí a valorarme…desde que nací, hasta ese momento en que todo está sucediendo. Y si hoy me cae la ficha de que no me valoré lo suficiente, hoy es el momento para tomarme más enserio y abrazar mis decisiones.

Pensar, sentir, respirar.

Pensar, sentir, respirar.

Pienso y no dejo de pensar, realmente no dejo de pensar, porque pisé el palito, porque presté mi llave, porque me fui y no me quedé, porque dije un no, si era sí. Porque dije adiós, porque no respeté más mi percepción, que es lo único que tengo, mi brújula que me marca el norte. Entonces, creo creer que entiendo porque me pasaron estas cosas…y si…entiendo que son para aprender, aprender sobre mí…y lo que tengo que mejorar.

Pero también, si sigo pensando en algunas cosas…evito soltarlas. Y si suelto…se que seguramente…eso, esa, aquel o aquello seguirán su curso natural, su destino. Y eso también es aprender, con dolor…si…pero no veo otra forma más clara a veces…de aprender sobre uno mismo en serio, desde la perdida.
Ya sé, suena a tristeza, pero bueno…volví diferente, más madura, mas fuerte, más segura, sin muchos miedos, ahora me falta seguir este camino… para seguir aprendiendo y aprender a solar.


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Un carnaval sensorial, en aquella isla calurosa

  Aquí llega el Carnaval…
– Sí… musical y tropical. Carnaval sensorial, abismal, anormal, mmm atemporal.
– ¿Patrialcal, matrialcal?
– Que importa eso!!? Carnaval sentimental, del arrabal, y del cañaveral, anticolonial, y anticlerical…sí…anticlerical.
– Antifeudal, sí…en sus orígenes.
– Inmoral, genital, internacional, sexual y…con efecto medicinal…

 

carnaval1

Lo que recuerdo de aquel primer carnaval en Brasil, es mi sensación de orgullo. Me decía a mí misma “Me animé y acá estoy…en medio de este caos…vivita y coleando, que genia que soy”. En medio de gente desconocida y feliz, muerta de calor, yo sin entender mucho aquella energía de gente disfrazada por donde mire. Viviendo esa fiesta popular llamada Carnaval, de cuatro días locos.
A las once de la noche ya estaba libre. En la posada, la hija del dueño, Lili de 5 años llevaba una pollerita de odalisca y una pequeña corona. Tres días antes de carnaval había ingresado un recepcionista nuevo, al cual yo tenía que entrenar, y la verdad a demás de ser muy simpático…estaba un poco loco. Era carioca, tenía mi edad y era guía de turismo. Se burlaba de mi portugués, y cuando yo quería introducir algún modismo brasilero en mi vocabulario él me decía “por favor…fala o básico”. Todo el staff lo único que esperaba era las gloriosas 23 horas para salir corriendo a disfrutar de la primer noche de carnaval. No entiendo como, yo no había terminado de ordenar todo, y no quería al día siguiente reproches del dueño, así que me tomé mi tiempo para cerrar los números a cuesta de la mala cara de todos, hasta que vino mi compañero nuevo de recepción y a golpe de mesa me dice:
– Bárbara! É carnaval, esquece tudo, vamos para fora! Lá na rua até o dono já ta dançando, e você aqui demorando, bora argentina!
En 3 minutos ya estaba en el muelle, charloteando con un chico muy hermoso que había conocido hacía unos días, también guía de turismo y hacia muchos años que conocía la isla, carioca de 33 años, siempre iba de vacaciones desde niño, hasta que decidió trabajar allí. Alternaba su vida laboral, los veranos en la isla y durante el año en Rio de Janeiro. Lamentablemente me estaba informando que se iba a pasar carnaval en Rio, junto a su familia, descansar un poco y volvía después de carnaval. Así que sí, la conversa seguiría después de carnaval.

Por 4 días locos que vamos a vivir

Creo que de este carnaval aprendí que hay que cuidarse mucho de Don carnal, Don carnal nos traiciona y nos invita a su fiesta llena de alegría y diversión…donde no hay reflexión y ni mucho menos la idea de planificación a largo plazo, sólo está el momento, efímero, esa idea de ¿porque no ahora?. Y si la idea es que algo quede para después…aunque sea una conversación con un galán tropical (padre de mis hijos si hubiese prosperado) tal vez ya sea tarde, porque pasó el carnaval que dejó su estela colorida y aromática, mezclada con humareda de confusión. Quatre, four o cuatro días donde quien sabe uno como va a terminar…y que va a pasar.
Siempre recuerdo la imagen de un marinero que para mí, tenía cara y la pinta de mujeriego, y bueno…en carnaval lo comprobé…4 días, 4 chicas distintas, por ahí paseando por el pueblo.
Despidiendo a mi amigo galán que volvería en 4 días di la bienvenida, sin disfraz al carnaval junto a una batucada y un escenario a puro samba y forró exclusivamente para el evento. La isla estaba llena, no se podía ir a ninguna playa para estar tranquilo…porque era imposible. Lleno de gente…mires donde mires, sea la hora que sea.
El segundo día me animé a usar unos lentes locos, no tenía el coraje para andar disfrazada.

¿Cual es tu fantasía de Carvanal?

Esa era la pregunta que todos se hacían mutuamente. Y, si tengo que responder eso… ¿no será un poco privada la respuesta?
Fantasía para mí es eso que no puedo hacer en la realidad, pero sí en el plano de la imaginación. Pero en Brasil la palabra fantasía significa simplemente “disfraz”.
Sí todo el mundo anda haciendo realidad su fantasía en Carnaval a plena luz del día… imaginense lo que era eso, un lindo desfile, de hombres fantaseando que eran mujeres, con pelucas de colores, mucamas, mujeres fantaseando que eran tigresas, niñas siendo odaliscas, algunos ogros, sombreros raros, ropas de colores, médicos cirujanos listos para operar y no faltaban los improvisados con algún par de orejas gigantes.

Amor de Carnaval
Entre fantasías, cámaras de fotos y alboroto conocí a mi amor de carnaval, Martín, un platense vibraba alegría al que le pedí inocentemente que me saque una foto con los cirujanos estos que andaban queriendo operar gente en pleno carnaval y ahí fue el momento en que pintó charla y charla sin parar…parecía que hacía 3 años no charlaba con un argentino, me contó que era chef y baterista y estaba de vacaciones con sus 7 amigos, se quedarían una semana en la isla y luego irían a Rio de Janeiro. El tema es que me sentí un toque rara de tanta energía de golpe y al rato…corté la charla con la excusa, me voy un rato con mis amigos y me esfumé. Al día siguiente, estuve dando vueltas, bailoteando, charlando con todos mis conocidos de la isla y ya cuando me iba a dormir ahí apareció risueño el platense con su gorrita bohemia y musculosa verde, listo para comenzar su segunda noche de carnaval y yo ya cerrando mi día. Y sí…que mejor excusa para quedarme un rato más…escuchando su reproche de que la noche anterior huí como la cenicienta…así fue la tercera y cuarta noche carnavalesca y esa semana bella, en la que me esperaba en el muelle después de mi trabajo. Los amores de carnaval son así, breves, intensos, divertidos, amigables, amores que uno no quisiera soltar pero sabemos que hay que dejarlos ir, así es el carnaval, efímero, sensorial, anormal, sentimental.
Y claro…en el medio de este amorío, volvió aquel muchacho que había conocido en la isla, aquel guía de turismo hermoso. Con quién no tuve más que malos entendidos, al mandarle un mensaje equivocado, que era para otro chico (mi defensa es que en carnaval a todos se nos cruzan los cables), al tiempo dejó de saludarme, al tiempo nos amigamos de nuevo, al tiempo creo que se puso de novio, al tiempo mi estadía en la isla se terminó.
Y como dice muy sabiamente Jair Rodrigues en su samba “Amor de Carnaval”
Amor de carnaval desaparece na fumaça
Saudade é coisa que dá e passa.


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Forró: nordestino, festivo y sensual. A bailar!

Si hubo algo que me acompaño en toda mi estadía en Brasil fue el Forró.

El Forró es un ritmo y  una danza muy alegre originaria del nordeste de Brasil. Se baila en pareja y abrazaditos.

Fue otra experiencia, yo venía del tango, y de sus melancólicos y apasionados abrazos. La salsa también me acompañó en mi aprendizaje de “bailar en pareja” “sentir las marcas del otro”, “el dejarse llevar”. Varias brasileras que había conocido en Buenos Aires, ya me habían hablado con mucha alegría  de esta danza y una de ellas que era de Vitoria, Espíritu Santo, se reconocía como una “gran forrozera”.

Nunca me hubiese imaginado que tiempo después, cuando decidí irme de la isla a Rio de Janeiro, mi amiga forrozera por excelencia, Renata, también sería de Vitoria, Espíritu Santo.

Con mi amiga Renata, listas para el Forró

Con mi amiga Renata, listas para el Forró

¿Y de donde viene?

Se dice que surgió a fines del siglo XIX y se bailaba en los patios de tierra, por lo cual se mojaba el piso para que no se levante tanto polvo, y las personas danzaban arrastrando los pies para que el polvo no suba. El origen del nombre se dice que viene de forrobodó que significa arrastra pié, confusión, fiesta, desorden. Antiguamente este termino era considerado para los bailes de las clases populares con cierto preconcepto, en según conversé con algunos forrozeros hoy también pasa, pero menos que antes. Hoy el forró se ha extendido en todo Brasil y se organizan bailes exclusivamente de forró con música en vivo. Es genial!! También se decía que los ingleses organizaban bailes en los días de franco de los trabajadores y la denominación a estos era “for all”.

El baile

Hay forrós más sensuales que se dicen que son más del nordeste y otros más rápidos y agitados, esos son un verdadero reto (lo digo desde mi observación participante) que lo llaman “universitarios”, por las fiestas de forró que allí se celebraban. Parece que cuanto más divertido, cortos y rápidos los pasos, más se llega a ese disfrute loco de la alegría universitaria, en el que parece que uno va a morir bailando…sudando sobre todo.

El ritmo es una generalización de otros estilos de la zona, baiao, quadrilha, xote e polcas con influencias holandesas y portuguesas. Y claramente el forró tiene las influencias europeas de las danzas de salón. El forró tradicional es denominado “pé na terra” y ya es popular en todo Brasil.

Bailando forró en Rio de Janeiro.

Bailando forró en Rio de Janeiro.

Fue la danza que más bailé en Isla Grande, tanto en la playa como en el único boliche que había (al cual fui solo una vez, un sábado que no paraba de llover).

A la salida del trabajo me sorprendieron en la plaza, frente a la iglesia, un grupo de 3 músicos, uno que tocaba el triangulo, otro el tambor zabumba, otro el acordeón o sanfona (este nombre es específico para el forró). A veces no estaba el acordeonista y también sonaba exquisito junto al canto de otro de los músicos. Frente al mar fue donde comenzaron mis primeros pasos. Rato tras rato, noche tras noche. Aprendiendo el ritmo y sintiendo la vibra del nordeste en mi corazón.

Uno de los principales músicos y que dejó legado en este ritmo fue Luis Gonzaga, Pernambucano y precursor de este ritmo junto a su zabumba, murió en 1989.

Aquí van algunos flyers de las fiestas forrozeras y más arriba, ya lo habrán visto un video  hecho por mí, en un forró de Rio de Janeiro, en la Pedra do Sal. Mi amiga Flora,percusionista, toca el triángulo. Yo no aparezco bailando…pero no significa que no me hayan sacado a bailar. No hay alternativa, si sos mujer y estás ahí…es para bailar, no hay excusas y hasta la más tímida se deja agarrar por un brasilero aunque sea para pisarlo y equivocarse. Hay que intentarlo. Como todo en la vida. Pienso.

Bárbara


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Dois Rios: arenas claras, pueblo fantasma y ex presidio

Un poco de historia para saber donde estamos…y hay de interesante allí.

Otra lugar (playa y pueblo)  interesantes y con historia de Ilha Grande, es Dois Rios. Su nombre se debe a justamente dos riachos que desembocan de la playa, que poseen aguas transparentes que invitan a sumergirse y bucear un poco.  Con una extensión de 1 km de arena amarilla, es genial  para practicar surf y pesca, gracias a  su salida a mar abierto.   Lo mío no es el surf ni la pesca, pero si me animé a nadar. Dois Rios es conocido por ser sede del ex presidio Candido Mendes. La existencia de este,  fue uno de los motivos de la actual preservación de la isla, ya que su actividad turística fue prohibida hasta 1993, cuando fue desactivado.  La isla era sólo sede del presidio y de lugar de paso para algunos aventureros y pescadores que querían ir a explorarla.

Pueblo fantasma

Esa es la impresión que me dió al caminar por sus calles. Hay casas de material, construidas hace tiempo. Muchas de ellas están abandonadas, y otras están habitadas pero en mal estado. Obvio que al comienzo si uno no sabe bien que pasaba hace tiempo allí, es un poco extraño. La verdad es que allí había un barrio militar. Digo militar porque antiguamente los únicos habitantes del pueblo eran los trabajadores del ex presidio (guardacarceles, vigilantes, policías). Es un barrio especialmente construido por el Estado para los trabajadores y sus familias.

Dois Rios, Ilha Grande

¿Que pasó con este presidio?

El presidio fue construido en 1884 e instalado oficialmente en 1903 y en principio llegaban para presos comunes.  Se llamó Colonia Correccional Dois Rios, y luego de varias transformaciones pasó a llamarse Colonia Penal de Dois Rios, después de hacerlo más seguro. Hubo otro cambio de nombre, Instituto Penal Candido Mendes, y fue allí donde  se retuvieron a presos políticos y presos comunes y donde da lugar al nacimiento del Comando Vermelho en 1979. Este comando surge de la convivencia de estos, en su mayoría integrantes de Falange Vermelha (agrupación que se ocupaba de asaltos en la ciudad de Rio de Janeiro, redes de prostitución, narcotráfico hasta el tráfico de órganos). Este nuevo grupo criminal comienza a fortalecerse internamente y pronto conseguir mayor poder y visibilidad, iniciando una nueva etapa en la violencia urbana.  Seis años después, se organizó la fuga más espectacular de Ilha Grande, José Carlos Encina, lider del Comando Vermelho huyó del presidio en helicóptero.

Hoy

El pueblo está bajo la administración de la Universidad Federal de Rio de Janeiro, específicamente por el Centro de Estudios Ambientales. Hay aproximadamente 150 habitantes de los cuales varios son empleados de la Universidad, viviendo en las casas que antiguamente pertenecían a los trabajadores del presidio. Con la desactivación de la cárcel,  Ilha Grande se tornó un importante centro turístico, ya que se encuentra próximo a dos importantes centros urbanos, Rio de Janeiro y Sao Paulo. Así la actividad turística se torno la base de la economía local. El lado negativo de esto es el peligro de conservación de la naturaleza.

Alguien que supo retratar el espíritu del presidio, fue el fotógrafo  paulista André Cypriano que vive en la isla, y que tuve la suerte de conocer y trabajar con él. Cuando él era adolescente recorría la isla con sus amigos, y luego de muchos años y tras conseguir un permiso del Estado de Rio de Janeiro fue el primer fotógrafo en ingresar al presidio para mostrar, la prisión, dentro de un paraíso. Luego de la desactivación del penal, fue publicado su libro O caldeirão do diabo. Aquí abajo dejo un enlace sobre este fotógrafo.

http://http://jornalggn.com.br/blog/alfeu/a-fotografia-de-andre-cypriano

Dois Rios

Como llegar:

Desde Vila do Abraao, mirando el mapa de trilhas, sendero T4, es una caminata de 2 horas aproximadamente y se realiza por un camino donde pasan vehículos, es una calle de tierra que une el lado Norte de Isla con el lado sur. Todavía hay un vehiculo policial que traslada a los habitantes de Vila Dois Rios a Vila do Abraao, pero es solo para habitantes del pueblo y trabajadores de la universidad, no para turistas cansados de caminar.

Por medio del paseo en barco o lancha llamado Super Sur, que parte de Vila do Abraao.

Que llevar:

Buen ánimo y espíritu historiador y aventurero. Buen calzado, ropa cómoda, protector solar, agua, frutas, sándwiches y cámara de fotos. En el pueblo hay algunas familias que venden comida al paso y bebida, pero no hay restoranes ni bares.

Que no llevar:

Ni mucho equipaje ni desgano,  digo esto porque ya que para poder apreciar la maravilla del recorrido(ida y vuelta) hay que estar dispuesto a cansarse, transpirar, descansar un poco, y animarse a seguir ya que si uno no avanza, no vendrá ni un taxi ni colectivo a buscarnos, es a pie o en bici o nada. Así que mucha suerte muchachos y muchachas…a calzarse las zapas…y a caminar. Después me cuentan.

Bárbara

Fuentes consultadas:

http://coloniadoisrios-ilhagrande.blogspot.com.ar/


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Huir del pueblo…y llegar a Palmas

Palmas, Ilha Grande

Palmas es un lugar ideal para descansar de la primera parte de la caminata, camino a Lopes Mendes, pegarse un chapuzón en el mar, quedarse un rato bajo los árboles, elongar un poco y seguir. No hay comercios, solo algunos locales donde se puede comprar comida rápida y sándwiches.

Aquí, existían haciendas donde utilizaban la mano de obra esclava para el cultivo de caña de azucar y café. Las batallas navales entre los piratas y los barcos del imperio portugués también se libraron aquí. Palmas fue uno de los lugares habitados de la Isla Grande durante el siglo XIX y es actualmente uno de los lugares menos poblados con alrededor de 70 personas. Las playas que forman parte de Palmas son:  Brava, Grande de Palmas, Mangues, Pouso, Itaóca, Itaoquinha, Aroeira y Recifes. Hay varios campings y muy pocas posadas. Un bar que me pareció muy original y agradable fue Morango das Palmas. Claramente el bar sugiere a morangos o frutillas, ya que tiene frutillas pintadas por todo el bar, los asientos, los vasos, las paredes, el baño, en fin…todo el bar.

Bar Morango das Palmas

Después de varias idas a Lopes Mendes, y pasar por allí, decidí aprovechar mis 2 días libres e ir a hacer camping, tenía muchas ganas de despertarme frente al mar. Así que allí fui, hice la caminata de 1 hora hasta allí, con lo necesario para 2 días. Necesitaba salir un poco de Vila do Abraao, es un pueblo chico y nos vemos todos los días… todos. Necesitaba no ver a la misma gente. Fueron dos días de tranquilidad, lectura, playa y nubes, sí… días nublados pero no fríos. No había mucha gente acampando. Lo bueno de este camping es que alquilaban carpas. Creo que por día me salió 15 reales. Me quedé tranquila, leyendo en la playa y a la noche me fui a comer algo al bar Morango das Palmas. No eramos muchos, y en breve se armó charla,  entre la camarera, el barman, un muchacho que trabajaba en otro camping, su novia y yo. La camarera y el barman eran cariocas, y los demás eran pernambucanos. Lo que yo no sabía es que a las 00 horas, cortaban la luz, así de golpe, en todo Palmas, y todo el mundo a dormir.  Con la linterna del celular, caminando por la playa, llegué al camping, no había mucha luna ni estrellas, estaba nublado, así solo el ruido del mar era lo que se podía apreciar aquella noche.

Día nublado en Palmas

Al día siguiente salía de a ratos el sol, así que pude asolearme un rato y meterme al agua. Opté por volver al pueblo antes de la noche, ya que tenía que volver caminando por la trilha. De vuelta al pueblo, saludando a todo el mundo en la calle, como siempre. Un amigo paulista al verme me pregunta: Bárbara, onde você tava?, a lo que respondí: Fugí do povoado, precisava dois días sem conhecer ninguem. A estas alturas ya llevaba dos o tres meses en la isla.

Praia Palmas, Ilha Grande

Palmas de Noche, un dato a tener en cuenta.

             Durante el verano, y dado a la cantidad de turistas que visitan la isla, se organizan fiestas en un bar de Palmas, frente al mar. Fiestas a donde van locales y turistas. Normalmente uno se entera de boca en boca, el pueblo es muy pequeño así que todo es así. Talvez estas en la calle vas caminando y un chico te avisa que a las 23 hrs. sale un barco para Palmas, y regresa a las 5 am. O tal vez te enteras en el hostel donde estás parando. Así que es solo cuestión de acercarse al muelle y comprar el pasaje ida y vuelta, e ir a disfrutar de un poco de música, gente y caipirinhas frente al mar.

Bárbara


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Lopes Mendes… la más linda.

Lopes Mendes es una de las playas más famosas y bellas de Ilha Grande, una de las maravillas de Rio de Janeiro.

Lopes Mendes

Considero que es el principal atractivo si alguien visita la isla por 2 o 3 días. No hay que dejar de ir. Localizada en la costa oceánica, de frente al sur y con 3 Km. de playa de arena fina y blanca. Es una playa desierta, no tiene mucha profundidad y sus aguas son transparentes. Es ideal para surfear, ya que el mar está casi siempre agitado. Lo más interesante es que tiene sombra natural, por los árboles que están en la playa, con lo cual no hay que llevar sombrilla.  No hay comercios, ni casas, y no se puede acampar, solo se puede ir a pasar el día. Si uno quisiera hospedarse cerca, hay que ir a  Palmas, Pouso o Praia dos Mangues. Siempre hay  vendedores ambulantes de sándwiches o bebidas y para los que quisieran experimentar con el surf, se pueden alquilar tablas.

Como llegar: en barco, a  pié o en bicicleta.

Tiempo estimado en barco: 40 minutos más una caminata de 30 minutos.

Tiempo estimado a pié: 1:40 hrs.

Qué llevar: Buen calzado para caminar. No hojotas ni calzado de suela plana. Agua, frutas y sándwiches para hacer picnic. Protector solar y sombrero. Cámara de fotos.

Para llegar a Lopes Mendes, hay que pasar por Praia Palmas.

Llegar en barco:

                       Se compra el pasaje en alguna agencia o vendedor cerca del muelle de Vila Abraao. Se puede comprar ida y vuelta. El barco hace un recorrido muy lindo aproximadamente de 40 minutos hasta llegar a Praia Pouso. A partir de ahí se toma un sendero que está marcado por una baranda hecha de madera que va guiando hasta llegar a Lopes Mendes. La caminata dura 30 minutos.

Llegar a pié:

                         Saliendo de Vila do Abraao, se toma un sendero marcado (T10), como yendo para  Praia Julia. Ahí mismo hay un cartelito con una flecha que dice Lopes Mendes. La caminata hasta Palmas y Praia Dos Mangues, en un ritmo tranquilo puede durar 1 hora o un poco más. Luego pasando estas dos playas se llega a Praia Pouso donde está el sendero que conduce a Lopes Mendes.

Comentarios:

                         Siempre es mejor llevar un buen calzado de trekking. Si eso no es posible, el calzado que se tenga está bien. No es recomendable llevar hojotas porque se rompen en 5 minutos por cualquier resbalón. Los nativos y los que viven en la isla, ya están acostumbrados a hacer las trilhas descalzos. Yo al mes de vivir ahí, y de que se me rompan varias hojotas y de no andar siempre con las zapatillas encima, me acostumbré a hacer algunas caminatas descalza, no todas pero sí varias.

Lo más lindo:

                        Es sentirse parte de la naturaleza, se camina dentro de la selva, por “la mata”, entre las raíces de los árboles, entre la vegetación. El sendero está marcado por el paso del hombre. Antes de llegar a Palmas se llega a un mirador donde se puede ver de lejos y alto Vila do Abraao, el mar, el muelle. Siempre vamos a encontrar otras personas haciendo la caminata, yendo o volviendo. Nativos o turistas. Si vas solo es un buen momento terapéutico para dejar atrás las preocupaciones y concentrarse en el camino. Talvez aparece alguien que también camina solo y van juntos charlando. Si vas con gente, más divertido aún.

Bárbara.

Caminantes y música en el atardecer de Lopes Mendes

Praia Palmas, camino a Lopes Mendes